domingo, 18 de noviembre de 2012

TRASTORNOS DE ANSIEDAD

Los trastornos de ansiedad son muy comunes en nuestra población. Ya desde el siglo XIX, un viejo conocido de la psicología, Freud, lo empleaba bajo el término "Neurosis".

La ansiedad se ha estudiado a partir de las diferencias individuales en la propensión a sentir o manifestar estados o reacciones de ansiedad. Estos estados se reflejan en sentimientos de tensión, aprensión, inseguridad, autovaloraciones negativas, etc. Por otra parte, también se reflejan en distintos niveles de activación del Sistema Nervioso Autónomo (parte del sistema nervioso que controla las acciones involuntarias) y de la tensión muscular.

Dentro de los trastornos de ansiedad podemos destacar los siguientes:

  • Trastorno de pánico

    • Se producen ataques de pánico (aparición repentina e inesperada de síntomas de aprensión, miedo pavoroso o terror, acompañados de sensación de muerte inminente), que se caracterizan por:
      • Palpitaciones
      • Sudoración
      • Temblores o sacudidas
      • Sensación de ahogo, o de atragantarse
      • Opresión en el pecho
      • Molestias abdominales o naueas
      • Mareos
      • etc.
    • A pesar de los síntomas descritos, el principal motivo del trastorno de pánico es el "temor a sufrirlo", por lo que la persona acaba anticipando ansiedad ante la posibilidad de que lo sufra.
    • El trastorno de pánico puede ir acompañado o no, de Agorafobia (ansiedad al estar en lugares o situaciones en las que la persona considera que le será difícil escapar, o bien, que no podrá recibir ayuda en el caso de aparecer una crisis de angustia).

  • Trastorno de Ansiedad Generalizada

    • Se produce la aparición de inquietud real o excesiva sobre dos o más aspectos de la vida cotidiana.
    • A la persona le resulta imposible controlar esta preocupación.
    • Aparecen los siguientes síntomas:
      • Desasosiego
      • Fatigabilidad
      • Dificultad de concentración
      • Irritabilidad
      • Tensión muscular
      • Alteraciones del sueño

  • Trastornos Fóbicos

    • Presencia de temor persistente, excesivo e irracional que se produce por la presencia o anticipación de un objeto o situación específicos.
    • Al presentarse el estímulo fóbico, la persona presenta respuesta de ansiedad.
    • La persona reconoce que su miedo es irracional o excesivo.
    • Todo aquello que la persona realiza para evitar o anticipar la aparición de ansiedad, o el propio malestar provocado interfiere de formar acusada en su vida.
    • Los distintos tipos de fobias existentes son:
      • A los animales
      • A situaciones (p.e. volar)
      • A la sangre, inyecciones o heridas
      • Ambiental (p.e. a las tormentas)
      • Otras

  • Trastorno Obsesivo Compulsivo

    • Presencia de Obsesiones:
      • Pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que se viven como inapropiados y que causan malestar en la persona.
      • La persona intenta ignorarlas, eliminarlas o neutralizarlas mediante otros pensamientos o actos.
      • La persona reconoce que son producto de su mente.
    • Presencia de Compulsiones:
      • Comportamientos o actos mentales repetitivos que la persona realiza en respuesta a una obsesión.
      • La persona las realiza para prevenir o reducir el malestar que le provoca la obsesión o como forma de prevenir algún suceso negativo.
    • La edad de inicio se estima entre los 15-20 años, aunque también puede aparecer en la infancia.
    • Algunos investigadores consideran que un pensamiento se transforma en obsesión cuando se asocia a miedo a consecuencias desastrosas o señales externas.
    • Es importante señalar que no todos los pensamientos son obsesiones y que no todas las obsesiones son patológicas. A lo largo de nuestra vida todos, en algún momento, experimentaremos "obsesiones" que no serán significativas.

  • Trastorno por Estrés Postraumático

    • Se requiere la presencia de un suceso altamente estresante para la persona, donde se perciba una amenaza para la propia vida o para otras personas, violencia física y experiencias de terror extremo, y sensación de desesperanza.
    • Aparece, tras el suceso, una persistente reexperimentación del mismo en forma de pensamientos intrusivos y recurrentes, sueños, flashbacks, etc.
    • Se produce una persistente evitación de todos aquellos estímulos asociados con el trauma, con presencia de inestabilidad afectiva y embotamiento de la propia capaciada de respuesta. Pérdida de interés por actividades importantes, deseos de distanciarse de los demás, pocas expectativas de futuro, etc.
    • Aparición de síntomas persistentes de activación fisiológica aumentada, como dificultad para dormir, irritabilidad, agresividad, dificultad de concentración, etc.
    • La presencia de apoyo social para la persona es un factor profiláctico para el desarrollo del TEP, es decir, que la probabilidad de desarrollar este trastorno disminuye significativamente.
    • Una variante de este trastorno es el "Trastorno por Estrés Agudo", donde la sintomatología no supera el mes, y se puede considerar una reacción adaptativa ante el suceso experimentado.

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